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Abdominoplastia
- ¿Qué es la abdominoplastia?
- El candidato a la abdominoplastia
- Evaluación preoperatoria
- Observaciones importantes en torno a la abdominoplastia
- Liposucción y abdominoplastia
- Preparación para el operatorio en la abdominoplastia
- La anestesia
- Duración de la intervención
- Hospitalización
- Preparación del paciente
- El Procedimiento
- Técnicas de abdominoplastia
- Cuidado postquirúrgico
- Recomendaciones para el postoperatorio en la abdominoplastia
El candidato a la abdominoplastia
La mayor parte de los pacientes que acuden a consulta por una abdominoplastia han intentado reducir esta zona con otro tipo de tratamientos de manera infructuosa. Muchas personas francamente obesas, que han logrado bajar de peso, recurren a la abdominoplastia porque la pérdida masiva de peso ha originado un gran exceso de piel y tejido subcutáneo.
Para estos individuos la laxitud de piel puede ubicarse en otros sitios además del abdomen, como en cara, cuello, brazos, muslos, etc. En algunas ocasiones es posible realizar simultáneamente a la abdominoplastia otro tipo de intervención. Esta posibilidad es discrecional del facultativo y se analiza cuidadosamente junto con el paciente.
Entre los pacientes que más consultan para abdominoplastia se distinguen:
Pacientes obesos
En el caso de pacientes obesos, el cirujano evalúa la factibilidad de tratamiento frente a los posibles riesgos. Pero el paciente debe comprender que la abdominoplastia no es una intervención quirúrgica para tratar el sobrepeso. Debido a que la obesidad es una condición que se caracteriza por el aumento del tejido adiposo, situación que puede ser generalizada, debe entenderse que la cirugía plástica es un tratamiento de manipulación mecánica de los tejidos y no puede actuar sobre la totalidad del organismo.
El médico responsable debe informar al paciente sobre el riesgo de mayor incidencia de complicaciones del operatorio en pacientes que sufren de obesidad. Es posible que el médico le oriente al seguimiento de un tratamiento para reducir de peso antes de someterse a la cirugía. Una vez el paciente obeso haya alcanzado el peso que le garantice unas condiciones seguras en quirófano, podrá consultar a su cirujano sobre las posibilidades del tratamiento.

Pacientes que han tenido pérdida brusca de peso
En aquellos pacientes que han tenido una pérdida masiva de peso como resultado de dietas o técnicas como el bypass gástrico suele quedar mucha piel sobrante. Lo que antes era un abdomen prominente queda convertido en una bolsa de piel que cae sobre la pelvis. Cuando la condición física del paciente es lo bastante satisfactoria como para la realización del tratamiento, la intervención puede realizarse. El objetivo será eliminar la mayor cantidad de piel y tejido subcutáneo sobrante.
Pacientes con cicatrices abdominales.
En presencia de cicatrices abdominales, la cirugía se orienta a la corrección del área afectada. Existen diferentes técnicas quirúrgicas destinadas a la reforma y mejora del aspecto de cicatrices.
Mujeres con abdómenes laxos producto del embarazo
La pared abdominal puede someterse a fuerzas de distensión y posterior retracción, lo que deteriora la calidad de la piel de esta zona. Este es el caso de muchas mujeres cuyos embarazos han alterado la elasticidad de su pared abdominal produciendo debilidad muscular que se traduce en un aspecto flácido, arrugado, con abundancia de piel y la presencia de estrías.
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